La iglesia es principalmente del siglo XIII, quizá levantada sobre los cimientos de otra anterior, y tiene un nártex rectangular. Su mayor tesoro es su ciclo de frescos del siglo XVI, pintados en 1578 por Nikolla, hijo del célebre pintor de iconos Onufri; la fecha consta en una inscripción sobre la puerta que lleva del nártex a la nave. La iglesia está protegida como Monumento Cultural desde 1948.
La iglesia suele estar cerrada con llave, así que para verla por dentro puede que haya que organizarlo en la zona, pero sigue siendo una parada que merece la pena en cualquier paseo por el castillo. Muy cerca, el Museo Nacional Onufri, instalado en la catedral de la Dormición, expone iconos del padre de Nikolla y es la visita complementaria perfecta, mientras que las callejuelas del castillo llevan a otras iglesias y a miradores sobre la ciudad.
Pequeña, antigua y llena de ambiente, ofrece una ventana al arte de los célebres pintores de iconos de Berat.








