El bazar empedrado de Kujundžiluk, antiguo barrio de talleres artesanos, sube hasta el puente y hoy está lleno de tiendas que venden objetos de cobre, alfombras y recuerdos. Un poco río arriba, la mezquita de Koski Mehmed Pashá, de principios del siglo XVII, ofrece desde su patio una de las vistas clásicas del puente, y se puede subir a su minarete para disfrutar de una panorámica sobre los tejados.
El casco antiguo es compacto y se recorre fácilmente a pie, y muchos visitantes lo combinan con lugares cercanos de Herzegovina como la cascada de Kravica.







