Durante siglos fue el animado barrio artesano y comercial de Plovdiv, y varias calles todavía llevan el nombre de los oficios que se ejercían en ellas, como Zhelezarska (calle de los herreros) y Zlatarska (calle de los orfebres). Tras un largo declive, el barrio revivió en la década de 2010: se peatonalizaron calles y se ofrecieron espacios a artistas y artesanos mientras Plovdiv se preparaba para ser Capital Europea de la Cultura en 2019.
Hoy Kapana es uno de los rincones más animados de la ciudad, lleno de galerías y talleres, tiendas de diseño, cafés, bares y restaurantes. Un colorido arte urbano alegra muchas paredes, y los festivales y eventos se desbordan con frecuencia por las calles. El barrio tiene más ambiente en las noches templadas, cuando sus terrazas se llenan de vecinos y visitantes.
Pasea sin rumbo: perderse en Kapana es la mitad del placer.



