El bazar creció durante la época otomana, cuando Gjakova se convirtió en un centro comercial en la ruta entre Shkodër y Estambul. Artesanos y mercaderes se reunían en torno a la mezquita de Hadum, construida en la década de 1590 y adornada con decoración floral pintada. Muy cerca están el Gran Tekke (Teqja e Madhe), una casa sufí de finales del siglo XVI, y una torre del reloj. Gran parte del bazar ardió durante la guerra de 1999 y desde entonces se ha reconstruido con esmero en su estilo tradicional.
Hoy puedes pasear bajo los aleros salientes, curiosear en pequeñas tiendas de artesanía local y trajes tradicionales y ver a los artesanos trabajando. El bazar es además un animado centro social, con cafés donde los vecinos quedan para tomar un café o un vaso de té, sobre todo a última hora de la tarde y por la noche.
Un paseo por la Çarshia es la mejor forma de sentir el carácter de Gjakova, y se combina fácilmente con visitas a Pejë y Prizren.








