Alimentada por fuentes subterráneas, el agua se mantiene helada durante todo el año y forma un oasis refrescante en plena naturaleza. El azul intenso del centro se va aclarando poco a poco hacia tonos más suaves, un contraste hipnótico que convierte el Ojo Azul en uno de los lugares favoritos de fotógrafos y amantes de la naturaleza.
Para llegar al Ojo Azul hay que hacer una ruta a pie muy bonita entre bosques, ríos y terreno rocoso, una experiencia inmersiva en la belleza virgen de los Alpes albaneses. El propio camino forma parte de la aventura, con espectaculares vistas de montaña, casas tradicionales de piedra y el encanto agreste de la región.
A pesar de su ubicación remota, el Ojo Azul se ha convertido en uno de los atractivos más populares de Theth y atrae a viajeros que buscan tranquilidad, aventura y una conexión profunda con la naturaleza. Los más valientes pueden bañarse, aunque el agua está extremadamente fría incluso en los meses de verano.
Visitar el Ojo Azul de Theth es una experiencia inolvidable que combina belleza natural, aventura y serenidad, y una parada imprescindible para cualquiera que explore el norte de Albania.








