La forma clásica de verlo es a bordo del ferri del lago Koman, que navega entre Koman y Fierzë en unas dos horas y media. Por el camino, las laderas boscosas caen en picado sobre el agua esmeralda, la garganta se estrecha en algunos puntos hasta apenas 50 metros y pequeñas barcas dejan a los vecinos en casas a las que solo se puede llegar por agua.
El trayecto es además una conexión panorámica hacia Valbona y los Alpes albaneses, y muchos visitantes lo combinan con un paseo en barco río Shala arriba.




