Hoy la calle empedrada está llena de tiendas, cafés y pequeños talleres. Es el mejor lugar para buscar las perlas de Ohrid, una especialidad local: las ‘perlas’ se hacen a mano con una laca preparada con las escamas de un pequeño pez del lago Ohrid, siguiendo técnicas familiares transmitidas de generación en generación.
En el extremo superior del bazar se alza el enorme y viejo plátano (čınar), que según se dice tiene unos mil años, rodeado de cafés, y por el camino hay edificios de época otomana como la mezquita de Ali Pashá.
El bazar empieza cerca del puerto, y las iglesias y callejuelas de la parte alta del casco antiguo comienzan justo encima, así que es un tramo fácil para empezar o terminar un paseo por Ohrid.








