La fortaleza se remonta al reinado del zar Samuel del Primer Imperio búlgaro, en los siglos X y XI, cuando Ohrid era un importante centro político y cultural. Su ubicación estratégica la convirtió en un bastión defensivo clave que protegía la ciudad y controlaba la región.
Extendidas a lo largo de la cima de la colina, las murallas de la fortaleza están construidas con enormes bloques de piedra y suman casi 3 kilómetros en total. Puedes recorrer partes de las antiguas murallas y explorar torres, puertas y tramos restaurados que muestran la escala y la solidez de la arquitectura militar medieval.
Desde lo alto de la fortaleza de Samuel se disfruta de algunas de las vistas más espectaculares de los Balcanes: el casco antiguo de Ohrid con sus tejados rojos, el lago de un azul profundo y las montañas de alrededor. Es especialmente popular al atardecer, cuando el paisaje se baña de luz dorada.
Hoy la fortaleza es uno de los principales atractivos de Ohrid y ofrece la combinación perfecta de historia, arquitectura y belleza natural; es una visita imprescindible para cualquiera que recorra la región del lago Ohrid.








