Babele (‘las viejas’) son rocas en forma de seta situadas a unos 2.200 metros, modeladas con el tiempo por el viento, la lluvia y las heladas. A poca distancia a pie, la Esfinge es una gran roca cuyo perfil, visto desde el ángulo adecuado, parece un rostro humano.
Alrededor de ellas han surgido muchas leyendas y teorías, pero la explicación es geológica: las capas de roca más blandas se han desgastado más deprisa que las más duras de encima. La meseta que las rodea ofrece amplias vistas de los Cárpatos en los días despejados. Senderos señalizados van desde Babele por la meseta hasta la Esfinge y siguen hacia el pico Omu, el punto más alto de los Bucegi.
A la zona se suele llegar en teleférico desde Bușteni, cerca de Sinaia. A esta altitud el tiempo puede cambiar rápido, así que conviene llevar ropa de abrigo incluso en verano.




