El monumento rinde homenaje a la dinastía Asen, los gobernantes del Segundo Imperio búlgaro. En 1185 los hermanos Asen y Pedro encabezaron el levantamiento contra Bizancio que restauró el Estado búlgaro, con Tarnovo como capital; sus sucesores Kaloyan e Iván Asen II lo convirtieron en una de las mayores potencias de los Balcanes. Los cuatro jinetes representan a estos reyes, y la espada simboliza el renacimiento del Estado búlgaro.
Inaugurado en 1985 con motivo del 800.º aniversario del levantamiento, está junto a la galería de arte de la ciudad y se llega por una pasarela desde el casco antiguo.
Ven al anochecer, cuando el monumento y las casas de la ladera están iluminados.




