La montaña tuvo su papel en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984, ya que acogió las pruebas de bobsleigh y luge en una pista de hormigón terminada en 1982. Durante el asedio de Sarajevo en los noventa, las líneas del frente cruzaban el Trebević: el teleférico original, inaugurado en 1959, quedó destruido, y la pista olímpica de bobsleigh se usó como posición de artillería. El teleférico reconstruido se inauguró en abril de 2018, con algunas cabinas pintadas con los colores de los anillos olímpicos.
Desde la estación superior hay un corto paseo carretera abajo hasta la pista, que no ha acogido competiciones desde la guerra. Sus sinuosas curvas de hormigón, hoy cubiertas de grafitis de colores, serpentean por el bosque y forman un paseo inquietante y muy fotogénico. El Trebević ofrece además senderos por el bosque, zonas de pícnic y amplias vistas de la ciudad; no te salgas de los caminos señalizados, porque partes de la montaña se minaron durante la guerra. Comprueba si el teleférico está funcionando antes de ir.
Es la forma más rápida de cambiar el bullicio de Baščaršija por el aire fresco de la montaña.








