El lugar se descubrió por primera vez en los años ochenta, cuando se tomó por una iglesia antigua. Las excavaciones conjuntas de arqueólogos albaneses y un equipo de la Universidad Hebrea de Jerusalén, iniciadas en 2003, revelaron una historia más larga: una casa con finos suelos de mosaico, después una sinagoga fechada en los siglos V-VI d. C. y ampliada con una gran sala de tipo basilical, y por último una iglesia, cuando el edificio se transformó en el siglo VI. Se cree que es la sinagoga más antigua conocida de Albania.
Lo más destacado son los suelos de mosaico. Un panel muestra una menorá de siete brazos flanqueada por un cuerno de carnero (shofar) y una cidra (etrog), símbolos de las fiestas judías, mientras que otros muestran animales, árboles, peces y lo que parece la fachada de un arca de la Torá. Como los mosaicos son frágiles, suelen estar cubiertos para protegerlos, con paneles informativos que muestran lo que hay debajo. Las ruinas al aire libre están en el centro de la ciudad y se ven en poco tiempo.
Una breve parada aquí añade un capítulo inesperado a la larga historia de Sarandë y une el bullicioso destino turístico de hoy con la antigua ciudad portuaria de Onchesmos.








