Construida a lo largo de casi dos siglos, del XIV al XVI, sobre una basílica románica anterior, fue la iglesia de la próspera ciudad sajona de Hermannstadt, como se conocía Sibiu. La torre, de unos 73 metros, es una de las más altas de Transilvania. En su interior hay un gran fresco de la Crucifixión de 1445, lápidas renacentistas y uno de los mayores órganos del sureste de Europa.
Se puede subir a la torre para disfrutar de una vista magnífica sobre los tejados rojos de Sibiu y los montes Făgăraș en el horizonte.
Consulta el programa de conciertos de órgano, que se celebran con regularidad en verano.






